viernes, 13 de febrero de 2009

Manu terminó la colonia

Primero fue la colonia del Jardín, que duró lo que un suspiro. Era humilde pero cercana a lo ideal: unas Pelopincho instaladas en el patio de la institución, cerca de casa, Manu almorzaba allá, lo pasábamos a buscar a la hora de siempre y, lo mejor, costaba una cifra razonable.
En el Club, han sido todas contras: queda muy lejos y a trasmano, no incluye el almuerzo y el del buffet-kiosco-restorán sale una fortuna, hay que retirarlo al mediodía y, lo peor, cuesta un número... imposible.
No sé en qué estábamos pensando cuando considerábamos que era una alternativa. ¿En los peces de colores? Porque a todo eso había que sumarle los viáticos y los honorarios de Gloria, que más de una vez no pudo venir; así como María, que se tomó una semanita extra de vacaciones porque se olvidó de volver y otro par de días por otras razonas... todas verdaderamente atendibles, como suele suceder en estos casos.
De todas maneras, la experiencia en el Club resultó buena. Manucho se adaptó bien, jugó, fue a la pileta y hasta se hizo de un amiguito, Bautista, con el que fue al Museo del Abasto. No es nada poco después del duro año escolar que le tocó, con algunos roces y conflictos de personalidad.
Por suerte, el abuelo Pichi no hizo el aguante en más de una oportunidad y así, mal que mal, hemos ido tirando, tratando de conseguir 5' para generar ingresos en medio del Apocalipsis.
En este contexto, hoy terminó la colonia en el Club. Ha sido una decisión personal, porque queríamos que Manuchito tuviera la posibilidad de no hacer nada. De jugar, rascarse o ver la tele. Es decir, ser un chico.
Sin embargo, todavía faltan 2 semanas para el comienzo de las clases en el Jardín. Parece una eternidad. ¿Y ahora...? ¿Sobreviviremos? Creo que sí. Me parece que ya pasó lo peor.
Manu & Bautista o Tomaso o...
Manu + el profe Facundo
Manu + la profe Karina